Las viñetas virtuales de The Believer por Kristen Radtke

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Desde que Internet es Internet, las historietas, los cómics, se preguntaron una y otra vez: ¿cómo aprovechar la ausencia de límites físicos que provee la pantalla? ¿cómo traducir la fisicalidad de un medio nacido en el papel a nuestros celulares, nuestras tablets y nuestras netbooks? O mejor dicho ¿cómo mutarla? Por supuesto que han existido muchas respuestas, todas válidas, y todas fueron variadas, experimentales y siguen siendo nuevas. 

Desde Jason Lex a Scott McCloud, desde Ida Eva Neverdahl a Demian Farley, muchos han experimentado alrededor del planeta con la “ventana” que provee la pantalla. Pero recientemente una opción simple pero novedosa, casi vanguardista, ha surgido de un sitio no inesperado, pero sí bienvenido: las páginas de The Believer. 

Para quienes lo desconocen, The Believer es una revista bimestral de cultura. Sus páginas están compuestas desde hace años de ensayos, reviews, entrevistas y, por supuesto, cómics. A la hora de las viñetas e ilustraciones ha contado con nombres como Tony Millionare, Gilbert Hernandez, Michael Kupperman, Tommi Parrish, Jason Lutes, Lille Carré, Simon Hanselman, Matt Furie y muchos más. 

Ahora, su editora de arte, Kristen Radke, una novelista gráfica autora de Imagine Waiting Only This y periodista publicada en medios como The New York Times, New Yorker, The Guardian, GQ, Marie Claire y más, ha llevado su ya lúcida mano editorial al terreno digital. Cansada de que las páginas originales publicadas en la revista se vieran traducidas a modo digital sin tanta potencia, o nervio virtual, decidió en dos de sus últimas elecciones pegar un salto evolutivo. Así, “Expiration Date”, de Jonathan Hill, y principalmente “The Vine and The Fish”, de Leise Hook, se han convertido en ejemplos de una sensibilidad e inteligente inusuales a la hora del cómic digital.  

¿La razón? Radtke decide aprovechar la sensibilidad de las historietas en cuestión y utilizar diferentes recursos para que realmente el scroll de la pantalla reemplace a la fisicalidad de la página de papel. Entonces, GiFs, videos, leyendas que se mueven con nuestros ojos y juegos de colores mutan en recursos que ayudan a la historia y no que la usan de excusa para experimentar antes que nada. De esta forma, The Believer parece responder una nueva vieja pregunta: ¿cómo aprovechar lo digital en los cómics? La respuesta: escuchando qué necesita cada historia y desactivando, por sensatez y sensibilidad y no por odio, ese dogma que implica que había que encontrar sí o sí una expansión, un truco, un salto evolutivo. 

CUÁNDO

Miércoles 25 de noviembre
20hs

DÓNDE

Vivamos Cultura

Kristen Radke